Plagas y enfermedades: Vid

Plagas de la Vid

Las principales plagas que afectan a las viñas son:

1. Polilla del racimo
2. Araña amarilla
3. Piral
4. Acariosis
5. Altica
6. Gusanos grises
7. Erinosis
8. Mosquito verde

 

Polilla del racimo

Es la plaga más importante del viñedo, ya que está presente todos los años.

Destaca la especie Lobesia botrana Den. y Shif. Esta especie presenta tres generaciones al año, y, algunas veces en clima favorable, hasta cuatro.

Se localiza en el viñedo desde la brotación hasta la recolección. Está ocasionada por un lepidóptero, siendo las larvas las únicas que producen daño, exclusivamente en los racimos.

Los daños están provocados por las larvas de primera generación que destruyen los botones florales, flores e incluso frutitos recién cuajados, que reúnen en glomérulos o nidos en los que vive. Las larvas de 2ª y 3ª generación producen daños más severos e incluso pérdida de cosecha y sobre todo la calidad en la uva de mesa.

La lucha contra la primera generación no es necesaria hasta que llegue a un 10% de racimos atacados, contra la segunda y tercera generación se precisan 2 tratatamientos, separados por un periodo de un mes.

Para determinar el momento oportuno de tratamiento es necesario seguir la evolución del vuelo de los adultos de cada generación mediante trampas sexuales de monitoreo.

También se pueden emplear productos biológicos como Bacillus thuringiensis, coincidiendo con el inicio de la eclosión de los huevos.

Araña amarilla

Son de pequeño tamaño, difícilmente visibles a simple vista, de color amarillo y de forma ovalada, con diversos puntos oscuros a cada lado del cuerpo.

Los síntomas al inicio de la vegetación son deformación de las hojas, acortamiento de los entrenudos y reducción del tamaño de los racimos.

Los síntomas en verano son aparición de manchas amarillentas en las hojas de variedades blancas, o rojizas en el caso de las variedades tintas, que en ataques severos pueden llegar a invadir todo el limbo, manteniéndose las nerviaciones verdes.

Medidas preventivas

Evitar parcelas con elevada humedad, marcos de plantación adecuados, etc.
Métodos culturales: podas equilibradas, desnietados, deshojados, limitar N, evitar oidio, polillas,etc.
Control químico: ante la presencia de síntomas y/o condiciones metereológicas de riesgo.

Piral

Se trata de una mariposa cuya oruga devora tanto las hojas como los racimos jóvenes.

Es una plaga cíclica que aparece de vez en cuando influenciada por las condiciones climáticas y otros factores.

Las hojas aparecen perforadas y roídas y quedan agrupadas por hilos sedosos. En primavera, el daño puede ser extremadamente serio y las hojas de los extremos de las viñas pueden quedar destruidas completamente. En racimos, forman los típicos glomérulos y dentro de ellos las larvas se alimentan de los botones florales o de los granos recién formados.

También mordisquea el pedúnculo de las hojas, que pueden secarse y volverse rojizas. La viñas atacadas presentan un aspecto plateado.

Los tratamientos de invierno se efectúan antes del desborre y los tratamientos de primavera cuando se tengan 5-6 hojas desplegadas.

Acariosis

Se conoce asi a los daños producidos por un pequeño ácaro de la familia de los eriófidos, que está presente en el viñedo desde el desborre hasta el inicio del envero.

Las acariosis puede afectar a hojas o racimos. En hojas, al principio de la vegetación se abarquillan, presentan abultamientos y los nervios se hacen muy patentes, provocando una brotación muy lenta y brotes con entrenudos muy cortos.

En racimos, al desborre, las picaduras de los ácaros provocan unos rácimos pequeños y posteriormente un mal cuajado debido al aborto de algunas flores.

Para el control con medidas culturales se aconseja quemar todos los restos de poda y no coger para injertar sarmientos de parcelas atacadas.

Para el control químico se recomienda realizar tratamientos en punta verde con aceites de invierno o de verano, y entre las materias activas recomendadas está en azufre en espolvoreo.

Altica

Se le conoce vulgarmente por el nombre de pulguilla, debido a los saltos que da el adulto.

Los síntomas aparecen en las hojas, ocasionadas por los adultos que producen agujeros y las larvas que se alimentan de ellas.

Sólo causan daños de importancia los adultos procecentes de la invernación, y las larvas de primera generación.

Gusanos grises

Son larvas de diversas mariposas denominadas Noctuídos.

Las larvas de los últimos estadios larvarios miden de 40 a 50 mm de largo con un grosor de unos 5 ó 8 mm, y se enrollan sobre ellas mismas al menor contacto.

Poseen colores variados según la especie, el color dominante es el gris pálido o el gris negruzco, una de las más peligrosa es la Agrostis ipsilon, de color grisáceo con manchas negras sobre cada segmento.

Todos los años está presente en la viñedo, principalmente durante el desborre causando los mayores daños, ya que las yemas son mordidas en forma de media luna.

Erinosis

Es ocasionada por un ácaro eriófido (dos pares de patas).

Normalmente no produce daños de consideración. Está presente desde el deborre. Los daños están causados por la larvas y los adultos.

Produce abultamientos en la cara superior de las hojas; en la cara inferior se manifiesta por la presencia de un polvillo blanco, a veces rosa, que se vuelve oscuro y que es el que abriga las larvas del parásito.

Como estrategia de lucha se recomienda realizar un tratamiento al detectar los primeros síntomas al desborre.

Normalmente no suele ser necesario realizar ningún tratamiento.

Mosquito verde

Los adultos son de unos 3 mm. de largo, y de color verde claro. Se sitúan en el envés de las hojas, y vuelan al mínimo movimiento.

Las larvas, muy móviles se desplazan transversalmente al eje del limbo de la hoja y su color es blanquecino hasta que sufren la primera muda.

Está presente en el viñedo desde el mes julio hasta el final de la vegetación.

El mosquito verde, chupa las nerviaciones de las hojas hasta alcanzar vasos conductores en los que obtiene su alimento.

La saliva tóxica produce la obstrucción de estos canales y la interrupción de la circulación de la savia, originando el «arrepollado» de la hoja.

Los márgenes de las hojas amarillean, toman un color pardo a continuación y finalmente se secan.

La estrategia de lucha consiste en realizar tratamientos al observar los primeros síntomas y la presencia de adultos sobre las hojas.

Enfermedades de la Vid

Las principales enfermedades que afectan a las viñas son:

1. Mildiu
2. Oídio
3. Podredumbre gris

 

Mildiu

Esta enfermedad está causada por el hongo Plasmopara vitícola. Actúa como parásito obligado, por lo que parte de su desarrollo tiene que realizarse en el interior de las células de los tejidos de un huésped.

El hongo aparece en los órganos verdes de la vid, especialmente en las hojas. No se puede reconocer externamente hasta que el micelio no se ha extendido en el interior. Produce la «mancha de aceite», por la que aparecen en la hoja manchas decoloradas, debido al hongo pierden el color verde y amarillean.

En el racimo puede infectar a las bayas jóvenes dando un color grisáceo o llegar al interior y extenderse por dentro.

Aquellas infectadas son más firmas pero se caen fácilmente.

El control del Plasmopara vitícola es complicado, por lo que es importante los tratamientos preventivos: drenaje de suelo, reducir fuentes invernantes y poda de puntas de brotes infectados.

Oídio

Esta enfermedad está causada por el hongo Uncinula necator Burr.

Al igual que el mildiu de la vid, también actúa como parásito obligado y tiene ciclos de reproducción sexual y asexual.

El oídio puede afectar a todos los órganos verdes de la cepa, causando los mayores daños en racimo.

En las hojas, los síntomas se manifiestan por manchas de aceite de pequeño tamaño en el haz con puntitos negros y manchas difusas en el envés, que se recubren de un polvillo blanco.

En los sarmientos, los síntomas se manifiestan a través de manchas difusas.

En los racimos, los granos adquieren un cierto tinte plomizo, recubriendóse del típico polvillo ceniciento y posteriormente, al engordar el grano, se agrieta.

Como medidas preventivas/culturales:
Sistemas de conducción que permitan una buena circulación de aire y prevengan un sombreo excesivo.
Mantener una copa vegetativa abierta, con deshojado o desnietado, permiten mejorar la eficacia de los tratamientos y originan un microclima no favorable a la enfermedad.
Abonado nitrogenado equilibrado.

Podredumbre gris

Su incidencia está muy condicionada a la existencia de condiciones favorables (lluvias) durante el período de maduración, por lo que no suele ser una enfermedad endémica.

Puede afectar a todos los órganos verdes de la cepa, pero principalmente a los racimos.

Durante la primavera ataca a las yemas, brotes jóvenes y hojas. Los brotes toman color marrón, se necrosan y terminan secándose, mientras que en las hojas aparecen manchas irregulares en los bordes del limbo. Estos daños no tienen tanta importancia como los que produce en los racimos. Durante la floración puede dañar las inflorescencias llegando a producir necrosis o pudrición, perdiendo así cantidad de cosecha.

El control se basa en combinar técnicas culturales con productos químicos, dentro de la estrategia de control integrado.

Se deben evitar las poblaciones densas, limitar la fertilización nitrogenada, aumentar la aireación y exposición al sol, eliminar hojas de alrededor de los racimos y tratar contra insectos y enfermedades que provoquen heridas de entrada.